martes, 21 de julio de 2009

inspiraciones por minuto

La mente seca
hunde los sentimientos
de los poetas.


El desapego
no ayuda a nadie
doblegándonos


Las flores rotas
confunden a las almas
y provocan luz.


No nací loco
la demencia vivirá
en mi cerebro


En la soledad
de mis ideas estoy
disfrutándola.

domingo, 5 de julio de 2009

Segunda llamada

¿Cómo darnos cuenta de si lo que hacemos lleva alguna dirección y un sentido? la pregunta sola nos evidencia la falta del mismo, así como también nuestra búsqueda, nuestro anhelo de no andar deambulando, o simplemente arrastrando los pies. Como si fuera el caso que alguna vez, yendo nosotros mismos con un itinerario, nos detuviésemos en seco en la central de autobuses ¿qué veríamos sino aquél hervidero de gente y más gente? ¿qué razon darnos de ese espectáculo? se ve a las personas pasar presurosas por la trillada vía, ellos mismos trillas de los zurcos que no parecieran fructificar.

Ahí, aun de pie, podríamos invertir unos cuantos minutos en un breve análisis: aquélla se la ve siendo recibida por la familia, él tiene el paso cansado y los rasgos de un jornalero venido de otro estado, aquél parece traer productos en grandes bolsas, aquéllos dos parecen ir a unas vacaciones, ese quizá sea un mago, etc..., y transcurridos los minutos y nuestra hambre de esa especulación ociosa ¿qué nos queda? nada sino el mismo espectáculo, vaivén de gente, flujo ordenado de personas, bullicio y el numeroso rumor de las voces entremezcladas.

Ahí, aún de pie, imagino que la estación no dista mucho de ser las puertas del reino de los muertos, o el río de las sombras, o la fila que va hacia el juzgado donde nos compararán el peso del corazón con el de la pluma, pues basta con centrar la vista en un punto y ver como aparece la gente de un punto para perderse en el opuesto y no volver a ser visto, para crear esa ilusión. Bien visto, me parece que quienes forjaron esas imagenes y mitos son gente más viva que la que transita la estación, son gente que no se preguntaría por el sentido a la manera en que nos lo preguntamos nosotros. Así, a miles de años de distancia pareciera ser gente más auténtica que las sombras que desfilan delante de nosotros.

Si por la aparición de espectros ingratos, bien nos decidimos a reanudar la marcha, que sea no tras la convicción de que hay un camino a seguir ante esta falta de sentido, sino ante la verdad que fue cantada por alguien cuyo nombre he extraviado: el camino se hace al andar.

jueves, 2 de julio de 2009

Primera intención

Desciframiento de la cobertura que encierra el pensamiento actual ante la conmoción de no crear, sino copiar a imagen y semejanza, las distinguidas formas de ver el arte como una ilusión óptica y no, como algo que vincule la magia de la realidad con el devenir de los mundos pararelos de dos humanos que se encuentran con la intención de convivir y sobrepasar la larga lucha, que conforme pasa el tiempo, se convierte en algo sumamente grotesco y poco entendible.

¿Es posible enriquecernos -sin la necesidad de estrujarnos- con el pensamiento del otro humano arrimado a la cobertura que nos encierra a cada uno de nosotros?

Me es humillante aclarar estos puntos, pero es indispensable por las emociones que tiene mi sentir hacia la nada, el lugar visiblemente más placentero que otros tantos. Me alegra de mil maneras convertir, cada día, un humano en un linyera más si su propósito es incierto, pero sus ganas ampliamente apabullantes. Para las almas palpitantes que pululan en el alba de la conciencia novelesca, de un mundo completamente perdido por las falsas historias infantiles de las que somos testigos unos pocos.
¿Cómo revertir el error cometido tiempo atrás, cuando los caminos no eran paralelos pero el resultado siempre el mismo? Se repetían los sonidos dulces de un poderoso ruido de melancolía.